Saint-Nazaire : un puente entre las generaciones

El equipo de St Nazaire habia organizado el festival del saber con distintas actividades : taller de fabricacion de instrumentos de musica, taller de arcilla, juegos africanos… Fuimos invitados para aproximarse a los jovenes que viven en el barrio.

Llegamos el primer dia al barrio de la Berthauderie invitados a descubrir el barrio y las diferentes personas que alli viven. Hicimos por ejemplo un partido de baloncesto improvisado como tambien un partido de futbol con los adultos que venian de acabar su jornada.

Jean-Luc, un aliado que nos acoge, impresionado por ese partido amistoso, dice « es la primera vez que los ninos y los jovenes juegan juntos en el mismo campo »

Despues de la parada musical en el barrio, un hombre de unos cuarenta anos, Sabry, se incorpora para tocar algunas notas de Darbouka, una percusion oriental. Poco despues, sube a su casa y vuelve con un instrumento que el ha fabricado y se pone a tocar con los ninos alrededor de el.

El segundo dia, algunas mujeres del barrio buscan ideas para pintar sobre el vehiculo que llevamos en todo el recorrido, sera el toque final de esta exposicion deambulante que tanta gente nota en la carretera. Ellas pintan el Puente de St Nazaire y escriben el deseo de que se construya un local para que los jovenes se encuentren porque no tienen otros lugares que los soportales.

Nasser, un hombre del barrio le echa muchas ganas para integrarnos y se interesa mucho por los diferentes encuentros que hemos hecho en los lugares anteriores. Su mujer nos ofrece un dibujo del desierto donde hay escrito en arabe « Todos los Hombres nacen libres y iguales».

Al final del dia, en la merienda, Jean-Luc de St Nazaire saca su guitarra, los ninos y las madres se agrupan junto a el y cantan con el. Salimos del barrio, con la mente llena de las caras de ninos que corren detras del coche para decirnos como son preciosos estos dias donde cada uno ofrece lo mejor de si mismo.

Nous partons du quartier remplis de ces visages d’enfants qui courent après la voiture pour nous dire combien des journées comme celles-ci où chacun de nous offre le meilleur de lui-même sont précieuses.

Gwenaël y Silvia (Photos : François)

5 de septiembre de 2007
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Allí donde hay hombres condenados a vivir en la miseria, se violan los Derechos humanos.
Unirse para hacerlos respetar es un deber sagrado.

Joseph Wresinski