Mensaje de Eugen Brand
delegado general del Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo con ocasión de la Jornada mundial de la familia
En esta jornada mundial de la gran familia humana,
Es a vosotros, nuestros parientes próximos, a quienes queremos unirnos.
A vosotros, buscadores de futuro y de amigos para vuestros hijos,
a vosotros, humillados por no recibir nunca visitas, privados de encuentros
en los que intercambiar noticias, conocimientos, consejos.
A vosotros que no aparecéis en las listas que dan derecho al mañana,
a vosotros cuyas noches sin reposo están roídas de angustia por vuestros jóvenes
llevados a la violencia y la inutilidad.
A vosotros, a quienes se pide largarse
aunque fuiste los primeros en el vecindario
que quisieron lugares de encuentro,
espacios donde crear algo nuevo juntos a partir del saber de cada uno.
A vosotros, de nuestros países, que habláis un idioma percibido como extranjero
y que buscáis vuestras palabras
para domar la cólera y hablar de la esperanza
de aquellos que no tienen ni derecho ni tierra.
A vosotros, forzados a dejar a los vuestros
para encontrarles lejos la esperanza de una subsistencia
a pesar de que lucháis tanto
para que el trabajo de los hombres, la participación ciudadana, la vida en familia
no se queden en privilegios.
Vosotros sois nuestros parientes cercanos, somos vuestros herederos.
Herederos del matrimonio de los barridos de la Historia
con aquellos que plantan cara a las barbaries de los tiempos.
Figuras dejadas en la sombra, o celebradas por todas partes,
sus vidas entregadas han forjado nuestra memoria,
atizado nuestra sed de justicia y hecho surgir, de la miseria insoportable,
el germen insospechado de una vida compartida:
Matrimonio de Mahatma Gandhi con los intocables,
De Martin Luther King con los descendientes de esclavos,
Y del que nos reúne, el padre Joseph Wresinski,
con las “víctimas del hambre, la ignorancia y la violencia”.
Es él el que nos enseña.
Somos vuestros herederos y somos vuestros testigos.
Con él, os atrevéis a afirmar
que la miseria no es una fatalidad en ninguna parte del mundo.
que sois defensores de los Derecho Humanos,
para que la gran familia humana
case por fin el derecho y la comunidad,
la ternura y la justicia,
la verdad y el perdón.
Es él, el padre Joseph Wresinski,
el que nos enseña todavía hoy,
que somos vuestros herederos.
En este 15 de mayo 2005,
Jornada mundial de la familia humana,
Proclamamos que seguimos siendo vuestros testigos.
Y vosotros los niños, y vosotros los jóvenes,
fuertes por esta herencia, sois formidables propagadores de libertad.
Esa libertad que el mundo busca tanto
y de la que vosotros conocéis el secreto por vuestros padres.
Esa nueva libertad que no viene ni de las armas, ni del dinero,
ni de la sabiduría dominante o de los intereses partidistas.
Esa libertad fértil de lo precioso de cada uno,
de su reconocimiento y de su devenir,
Esa libertad a la que la audacia de vuestros corazones y de vuestras inteligencias
permite rebajar todas las fronteras
y reavivar la confianza de todos en la gran familia humana.






